
Hay una canción que marcó un gran momento en mi vida,
En el que me di cuenta que no podía ser más ingenua,
Que a pesar de aparentar fortaleza me deje vencer sin darme cuenta.
Baby Rasta – Mañana sin ti
Las cosas solo sucedían y no lo evitaba, no porque no quisiera sino porque no podía hacerlo, estaba cautivada, por alguna fuerza extraña que nunca había sentido, fue algo así como amor y odio, quería conocerlo todo y probarlo todo, nunca pensé en las verdaderas consecuencias y si pasaban por mi mente solo me metía algo y seguía haciendo estupideces, siempre tuve miedo de no poder detenerme, pero el destino decidió por mi y de un momento a otro desperté, abrí los ojos y los deje, a el y a todo eso, al principio fue difícil, lloraba en las noches con ganas de salir de mi casa, ir a algún bar, fumar algo, beber mas y encontrarme con el, era una buena manera de perder la cabeza. Durante meses desperté de noche con ganas de salir o llorar o gritar, me sentía desesperada un pez fuera del agua, quería volver a ese estado decadente en el que mantenía mi mente alucinada, extasiada, no sentía mas que placer con todo y todo era diversión, creo que casi me fui por el caño pero todo cambio, aun me dan ganas de volver, pero hice promesas que no puedo romper, y a pesar de sentirme atada a ellas, es lo único que mantiene mis raíces bajo tierra, si no fuera por ellos mis hojas ya estarían en el cielo.
0 comentarios:
Publicar un comentario